viernes, agosto 10, 2007

Preocupaciones

Mucho tiempo sin escribir... ha habido mucho que hacer.
Hoy se me murió una paciente, mamá de un cabo que trabaja en la Base. Mejor por ella, estaba muy requetecontra mal. Anoche me llamaron varias veces los familiares, preocupados y angustiados por cómo iba evolucionando todo. En una de las llamadas, acercaron el teléfono a la señora H., para que yo escuchara los ruidos que hacía al respirar. Y escuché. Es un sonido que me había tocado escuchar sólo una vez antes (por gracia de Dios, casi nunca me ha tocado que se me muera gente. La única otra vez fue mi madrina, la tía Elba, hacedora de todas mis tortas de cumpleaños hasta los 4 años), pero lo reconocí de inmediato. Es muy raro esto de saber, saber a ciencia cierta, incluso por teléfono, que la vida se le está arrancando a alguien. Pero sirve, al menos, para disipar un poco las aprensiones de la familia. "No se asusten", les dije, "es lo que ya les había comentado, de que la respiración le va a fallar de a poco y, en algún momento, se va a parar". Y así no más fue. A las diez de la mañana de hoy. Y fui, hice el certificado de defunción, pedí que me avisaran por el funeral. Y ahora escribo, después de mucho tiempo.
A veces, dudo. De mi elección de especialidad. A veces pienso que podría hacer más al lado de las camas de los enfermos que frente al microscopio o la mesa de autopsias. Pero entonces recuerdo el desgaste que significa cuidar de un enfermo. Al menos para mi, porque no puedo (jamás he podido) "desconectarme". Salir de la casa del paciente y olvidar que existe, olvidar los problemas que vive su familia, los dolores, los hedores, las incomodidades. Me los llevo. Pienso en ellos, pienso en qué más hacer para ayudarlos, en cómo distribuir mejor mi tiempo para estar con ellos... no puedo. No puedo elegir vivir así.
Pero dudo...


En fin. Encontré una página joyas Art Nouveau. Hay un par (tal vez un par de pares) de cosas notabilísimas. He notado, eso sí, que al menos en cuanto a los anillos, prefiero el Art Deco.

http://www.adin.be/en/sh_display_2x10.asp?ArtLS=2

Y creo que eso es todo. Salvo otras complicaciones que no son tema para este blog.

domingo, junio 24, 2007

Medicina inútil...


Mis manos.
Mis manos en tu frente, midiendo la temperatura.
Mis manos sosteniendo una linterna, para ver tu garganta.
Mis manos, remojando paños para poner, con cuidado, sobre tu cuello y tu torso desnudo.
Mis manos que tiemblan ante la sola idea de producirte dolor.
Cada gemido febril arranca otro, silente, de mi corazón. Pero ¿qué hacer, si no? ¿qué, si la fiebre te envuelve y te cansa?
He aprendido tantas cosas sobre cómo funcionan y dejan de funcionar los cuerpos... pero cuando se trata del tuyo, me muero de miedo. El tuyo no debiera fallar, nunca. Lo que sé no debiera tener que usarlo contigo...
No me gusta verte enfermo. No me gusta saber que tus músculos están cansados por los escalofríos. No me gusta saber que un sudor malsano ha empapado tus ropas, que el frío te causa dolor y el calor te incomoda. No me gusta ver tus labios resecos y saber que no me dejarás besarlos por miedo al contagio. No me gusta sentir tus músculos hechos un nudo, que no puedo deshacer por falta de tiempo y espacio.
Y a pesar de todo, sonríes. Y cada pequeño bienestar, lo atribuyes a mi. Como si yo hubiera hecho algún tipo de magia antigua y extraña. Y yo no sé más que lo que sé... lo que ocurre, molécula a molécula, con tu enfermedad. Y sé que demorará tres o cuatro días. Y sé que, mañana o pasado, estarás de nuevo en pie, fuerte y radiante, como siempre. Mas temo. Siempre temo. Porque, con todo lo médico que puedo ser, no soy más que una mujer asustada y débil cuando te veo enfermo.
Y mis manos no sirven para diagnosticar nada en tí. Lo único que buscan es darte alivio.
Lo siento, amor mío... pero para tí no soy más que la mujer que sufre si tú sufres. Y que sólo sonríe cuando tú sonríes.
Came in from a rainy Thursday
On the avenue
Thought I heard you talking softly

I turned on the lights, the TV
And the radio
Still I can't escape the ghost of you

What has happened to it all?
Crazy, some are saying
Where is the life that I recognize?
Gone away

But I won't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive

Passion or coincidence
Once prompted you to say
"Pride will tear us both apart"
Well now pride's gone out the window
Cross the rooftops
Run away
Left me in the vacuum of my heart

What is happening to me?
Crazy, some'd say
Where is my friend when I need you most?
Gone away

But I won't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive

Papers in the roadside
Tell of suffering and greed
Here today, forgot tomorrow
Oh, here besides the news
Of holy war and holy need
Ours is just a little sorrowed talk

And I don't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive

Every one
Is my world, I will learn to survive
Any one
Is my world, I will learn to survive
Any one
Is my world
Every one
Is my world

De cosas que pasan. De mundos alternativos que pudieron ser, pero nunca fueron. Un alto en el camino, no más. El mundo que es, es. Y es bueno, gracias a Dios, así es que no cuesta caminar por él ni sobrevivir. Sobrevivir no es la palabra, la verdad. La frase es vivirlo por completo, porque es una maravilla.

jueves, junio 07, 2007

Ella



Salgo al patio a fumarme un cigarro, o dos, o tres y ahí está ella. Mi pobre viejita, tomando el sol porque sus huesos cansados no resisten mucho.
Me ve llegar y se levanta, con dificultad. Casi se ve el dolor en sus ojitos de almendra. Cojea, pero me saluda igual que hace años, cuando era chiquita y corría y saltaba detrás de las abejas en el jardín. Apoya su cabeza en mis rodillas y me pide (más bien, exige), en silencio, cariño. Le rasco la cabeza, las orejas, el cuello. Y me mira, cansada pero tranquila. Como diciendo "No te preocupes, dos-pies... soy feliz con esto. Soy feliz con sólo escucharte".
Duerme adentro, ahora. En un cojín con estampado de patitas de perro. Le doy sus remedios todos los días, pero sé que no van a servir de mucho.
A veces, cuando salen las otras dos, trata de jugar. Trota un poco, pero sus patas traseras fallan y se cae. Le cuesta levantarse, le cuesta hasta rascarse la guata... y se me llenan los ojos de lágrimas. Pero ella me mira (juraría que sonríe), mueve la cola con pereza casi coqueta y me dice "Te quiero, dos-pies. Y mientras tú me quieras, nada duele demasiado como para no correr a recibirte".
La abrazo y descanso el alma. En su olor a perro anciano, entre sus pelos medio tiesos, con su hocico en mi hombro. Me ha acompañado en las buenas y en las malas. Pero ella no sabe que ha habido malas. Para ella, todo el tiempo es bueno. Incluso este. Incluso el que viene.
Cuando se vaya... mejor no pensarlo.
Mejor acordarse de ella, ladrando feliz, corriendo por el jardín detrás de las abejas. De ella, lamiendo y mimando a su primer y único cachorro. De ella escondiéndose de Jaime. De ella echada, como una esfinge, cuidando la casa de los suyos.
Ella. Mi niña, mi preciosa mujercita... mi Diana. La mejor de los perros.

viernes, mayo 25, 2007

Alas


¡Tengo alas!
No. No soy un ángel (ja, ja), ni un vampiro, ni un hada. Pero tengo alas. Un albatros dorado en el uniforme. Y me siento feliz y orgullosa. Después de más o menos un mes de haber terminado el curso de Medicina de Aviación para oficiales, en una ceremonia sencilla pero muy bonita, con un discurso emotivo en que quedé como "hito de la historia" (sí, se rieron de mi mucho, después). La foto es del minuto en que tocaban diana para celebrar el evento. A mi, la piocha me la puso mi padre. Era lo más cool y lo menos incómodo (el almirante se rehusó a meter la mano debajo de mi solapa, cosa que me pareció tremendamente caballerosa).
Después, una vez idos los familiares, todos los oficiales especialistas nos esperaban en la cámara, para la defensa del nombre de combate y la sacada de la piocha de un vaso (con alcoholes varios). Salió todo bien, no di jugo y me aceptaron el nombre de combate (que me costó una enormidad elegir. Sorprende la escasez de nombres de combate femeninos que empiecen con "V"). Valkiria, elegí yo. Me reclamaron que se escribe con "W", pero yo tenía todo mi estudio lingüístico de respaldo, así es que quedó así. Al fin y al cabo, los escandinavos no usan la "W" como "V"...
Aparte de eso, las últimas dos semanas han sido bastante estresantes. La beca que se me viene encima, con carga de estudio y el agregado de tres años de supervivencia en Santiago. El famoso programa de Vida Sana que estamos instaurando en el complejo aeronaval. El sabotaje que mis padres intentan hacer respecto de mi situación emocional. Las ganas cada vez más grandes de vivir sola de nuevo. Las clases para mi hermano y sus amigos (más conocidos como "los aspirones" a oficiales de Sanidad). La falta de espacios, los malos recuerdos, peleas varias.
Y, muy para mi sorpresa, las cosas se están arreglando. El asunto del complejo ya casi está listo. La última batalla campal, hace dos días, aclaró muchas cosas y eliminó una serie de barreras invisibles, de las "cosas que no se hablan". Hay proyectos que tienen que salir y, ahora, voluntad para que salgan.
Me alegra todo esto. Me alegra ver que mis dioses se acuerdan de mi y le ganan en los gallitos (de repente) al famoso Omnipotente, que me tenía harta con su pésimo sentido del humor y su inmenso desdén por mis oraciones.
Caminar y no parar. Mirar siempre al frente. Mantener viva la esperanza. Y querer, sin medida.

domingo, mayo 13, 2007

Mi papá


La verdad, no puedo decir mucho. Salvo que me cayeron lágrimas cuando vi esta foto. Y me la robé, por supuesto. Nadie en mi vida es como mi padre. Y creo que lo supe desde siempre. Y el todavía me mira así.

viernes, abril 27, 2007

No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Es de Neruda. Me carga Neruda. Pero el asunto no ha dejado de darme vueltas en la cabeza.

miércoles, abril 25, 2007


I'm waiting for the night to fall
I know that it will save us all
When everything's dark
Keeps us from the stark reality

I'm waiting for the night to fall
When everything is bearable
And there in the still
All that you feel is tranquillity

There is a star in the sky
Guiding my way with its light
And in the glow of the moon
Know my deliverance will come soon

I'm waiting for the night to fall
I know that it will save us all
When everything's dark
Keeps us from the stark reality

I'm waiting for the night to fall
When everything is bearable
And there in the still
All that you feel is tranquillity

There is a sound in the calm
Someone is coming to harm
I press my hands to my ears
It's easier here just to forget fear

And when I squinted
The world seemed rose-tinted
And angels appeared to descend
To my surprise
With half-closed eyes
Things looked even better
Than when they were open

Been waiting for the night to fall
I knew that it would save us all
Now everything's dark
Keeps us from the stark reality

Been waiting for the night to fall
Now everything is bearable
And here in the still
All that you feel is tranquility

A veces, la noche es el único momento de paz en mi vida. En noches como la de hoy, quisiera que nunca jamás volviera a salir el sol. Dormir... soñar, tal vez.
¿Qué, si no, se hace con todas las frustraciones? ¿Con las palabras que no salen o no se dejan salir, por miedo? La angustia deja de apretar la garganta cuando se duerme. La oscuridad hace olvidar las carencias que eran dolorosamente evidentes a la luz del día.
Y, sin embargo, el sol saldrá mañana (como decía Anita la huerfanita). Pero no hará olvidar ninguna pena. Ninguna. Habrá que mirar a la cara, otra vez, todo aquello que no es. Que parece que no va a ser nunca.
La espada y la pared, me dijeron. Las amenazas no sirven, respondí. No se logra nada, salvo conductas forzadas, aprendidas a lo Pavlov.
Seguir andando. Seguir esperando, contra toda esperanza.
Esperando que los elfos canten, que las sirenas se peinen al sol y los caballos tengan alas.
Esperando nada, la verdad.

martes, abril 24, 2007

C-4: Combat Casualty Care Course... o Como Cansarse Con Cuática



La semana pasada... uf.
Pocas cosas se esperan con tantas ansias (no me incluyo entre los ansiosos), se preparan con tanto ahínco y generan tanta tribulación como el curso C-4. Cuidado de Heridos en Combate.
Camillaje manual. Transporte de heridos en camilla. Navegación terrestre. Patrullaje táctico, triage en trincheras, botes de goma, disparos, bombas de ruido, humo, calor y tierra ¡Qué manera de comer tierra, por Dios!
Yo lo hice el 2004. Después, de nuevo pero en gringolandia, a principios del año pasado. Ahora, por segunda vez, como instructor de patrulla. Es decir, a donde la patrulla iba, yo iba. Todos los cansancios compartidos. Este año, incluso, le llevó pernoctada en el campo de entrenamiento. Y, más encima (porque Dios tiene un humor enfermo y cañas pésimas), me resfrié un día antes de que empezara el curso. Además de tierra y sudor, mocos.
Pero es entretenido. Siempre es entretenido. Como regalo sorpresa, mi patrulla resultó ser la mejor del curso y mi amigo Cristián (instructor jefe de la susodicha patrulla), mejor jefe de patrulla.
En general, uno se siente haciendo aquello para lo cual decidió usar uniforme. Nada de policlínicos eternos, nada de pacientes octogenarios en camas que ya tienen marcado el cuerpo en el colchón, nada de enfermeras mandonas ni ajustes idiotas de electrolitos en el suero. Todo simple: vive o se muere, párele el sangrado, sáquelo rápido. Corra, agáchese, vigile el perímetro.
Pero cansa. Cansa como nada que me haya tocado hacer. Noches de cuatro horas de sueño, a veces tres, a veces ninguna. Días de quince, dieciséis o hasta veinte horas.
Tal vez (sólo tal vez), lo echaré de menos durante los tres años de beca.

En otras noticias, mi madre anda de viaje otra vez. En Washington, D.C.
El Jueves nos pasan revista en la Base. Así es que andan todos mis enfermeros urgidos revisando papeles varios y pasándomelos para firmas ultra atrasadas.
Y yo que tengo que preparar clases, instaurar un sistema nuevo de atención a pacientes, lograr que funcione el programa de Vida Saludable en el complejo aeronaval y empezar con la certificación aeromédica la semana que viene... la animación suspendida parece una excelente alternativa en este minuto.

Pero hay un hombre que me quiere. Y que es feliz porque lo quiero. Y eso es todo lo que importa, todo lo que es bueno y mi más grande descanso.

domingo, abril 01, 2007


"El crecimiento más profundo se da en los momentos más dolorosos. Darse cuenta de que hay una dificultad es el primer paso para encontrar la solución. Una vez que aceptamos nuestra desesperación y admitimos nuestra impotencia, nos convertimos en poderosos. Enunciando nuestra confusión, damos el primer paso hacia la claridad (...) La promesa de claridad yace en el centro del caos."

Caryn Summers
(sacado de "Vocación de Curar", librito regalo de una amiga y colega.)


No hay mucho que decir.
Salvo que nada me hace más feliz que los árboles, el aire fresco, tu voz en el silencio del bosque y tu mano en la mía.
Ezo.

Mira esta cara, sé que se empiezan a notar los años
Mira esta vida, aun no sé hacia dónde va

No sé mucho, pero sé que te amo
Eso puede ser todo lo que necesito saber

Mira estos ojos, nunca han visto lo que importa
Mira estos sueños, tan golpeados y vapuleados

No sé mucho, pero sé que te amo
Eso puede ser todo lo que necesito saber

Tantas preguntas aun sin respuesta
Tanto que no he superado
Y cuando te siento cerca de mí, a veces veo tan claro
La única verdad que conoceré jamás somos tú y yo

Mira a este hombre, bendito de inspiración
Mira esta alma, aún buscando salvación

No sé mucho, pero sé que te amo
Eso puede ser todo lo que necesito saber
No sé mucho, pero sé que te amo
Y eso puede ser todo lo que hay por saber...

("Don't know much", de Linda Ronstadt. La canción en sí no me gusta mucho, pero la letra vino como anillo al dedo hoy.)