viernes, abril 27, 2007

No te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.

Es de Neruda. Me carga Neruda. Pero el asunto no ha dejado de darme vueltas en la cabeza.

miércoles, abril 25, 2007


I'm waiting for the night to fall
I know that it will save us all
When everything's dark
Keeps us from the stark reality

I'm waiting for the night to fall
When everything is bearable
And there in the still
All that you feel is tranquillity

There is a star in the sky
Guiding my way with its light
And in the glow of the moon
Know my deliverance will come soon

I'm waiting for the night to fall
I know that it will save us all
When everything's dark
Keeps us from the stark reality

I'm waiting for the night to fall
When everything is bearable
And there in the still
All that you feel is tranquillity

There is a sound in the calm
Someone is coming to harm
I press my hands to my ears
It's easier here just to forget fear

And when I squinted
The world seemed rose-tinted
And angels appeared to descend
To my surprise
With half-closed eyes
Things looked even better
Than when they were open

Been waiting for the night to fall
I knew that it would save us all
Now everything's dark
Keeps us from the stark reality

Been waiting for the night to fall
Now everything is bearable
And here in the still
All that you feel is tranquility

A veces, la noche es el único momento de paz en mi vida. En noches como la de hoy, quisiera que nunca jamás volviera a salir el sol. Dormir... soñar, tal vez.
¿Qué, si no, se hace con todas las frustraciones? ¿Con las palabras que no salen o no se dejan salir, por miedo? La angustia deja de apretar la garganta cuando se duerme. La oscuridad hace olvidar las carencias que eran dolorosamente evidentes a la luz del día.
Y, sin embargo, el sol saldrá mañana (como decía Anita la huerfanita). Pero no hará olvidar ninguna pena. Ninguna. Habrá que mirar a la cara, otra vez, todo aquello que no es. Que parece que no va a ser nunca.
La espada y la pared, me dijeron. Las amenazas no sirven, respondí. No se logra nada, salvo conductas forzadas, aprendidas a lo Pavlov.
Seguir andando. Seguir esperando, contra toda esperanza.
Esperando que los elfos canten, que las sirenas se peinen al sol y los caballos tengan alas.
Esperando nada, la verdad.

martes, abril 24, 2007

C-4: Combat Casualty Care Course... o Como Cansarse Con Cuática



La semana pasada... uf.
Pocas cosas se esperan con tantas ansias (no me incluyo entre los ansiosos), se preparan con tanto ahínco y generan tanta tribulación como el curso C-4. Cuidado de Heridos en Combate.
Camillaje manual. Transporte de heridos en camilla. Navegación terrestre. Patrullaje táctico, triage en trincheras, botes de goma, disparos, bombas de ruido, humo, calor y tierra ¡Qué manera de comer tierra, por Dios!
Yo lo hice el 2004. Después, de nuevo pero en gringolandia, a principios del año pasado. Ahora, por segunda vez, como instructor de patrulla. Es decir, a donde la patrulla iba, yo iba. Todos los cansancios compartidos. Este año, incluso, le llevó pernoctada en el campo de entrenamiento. Y, más encima (porque Dios tiene un humor enfermo y cañas pésimas), me resfrié un día antes de que empezara el curso. Además de tierra y sudor, mocos.
Pero es entretenido. Siempre es entretenido. Como regalo sorpresa, mi patrulla resultó ser la mejor del curso y mi amigo Cristián (instructor jefe de la susodicha patrulla), mejor jefe de patrulla.
En general, uno se siente haciendo aquello para lo cual decidió usar uniforme. Nada de policlínicos eternos, nada de pacientes octogenarios en camas que ya tienen marcado el cuerpo en el colchón, nada de enfermeras mandonas ni ajustes idiotas de electrolitos en el suero. Todo simple: vive o se muere, párele el sangrado, sáquelo rápido. Corra, agáchese, vigile el perímetro.
Pero cansa. Cansa como nada que me haya tocado hacer. Noches de cuatro horas de sueño, a veces tres, a veces ninguna. Días de quince, dieciséis o hasta veinte horas.
Tal vez (sólo tal vez), lo echaré de menos durante los tres años de beca.

En otras noticias, mi madre anda de viaje otra vez. En Washington, D.C.
El Jueves nos pasan revista en la Base. Así es que andan todos mis enfermeros urgidos revisando papeles varios y pasándomelos para firmas ultra atrasadas.
Y yo que tengo que preparar clases, instaurar un sistema nuevo de atención a pacientes, lograr que funcione el programa de Vida Saludable en el complejo aeronaval y empezar con la certificación aeromédica la semana que viene... la animación suspendida parece una excelente alternativa en este minuto.

Pero hay un hombre que me quiere. Y que es feliz porque lo quiero. Y eso es todo lo que importa, todo lo que es bueno y mi más grande descanso.

domingo, abril 01, 2007


"El crecimiento más profundo se da en los momentos más dolorosos. Darse cuenta de que hay una dificultad es el primer paso para encontrar la solución. Una vez que aceptamos nuestra desesperación y admitimos nuestra impotencia, nos convertimos en poderosos. Enunciando nuestra confusión, damos el primer paso hacia la claridad (...) La promesa de claridad yace en el centro del caos."

Caryn Summers
(sacado de "Vocación de Curar", librito regalo de una amiga y colega.)


No hay mucho que decir.
Salvo que nada me hace más feliz que los árboles, el aire fresco, tu voz en el silencio del bosque y tu mano en la mía.
Ezo.

Mira esta cara, sé que se empiezan a notar los años
Mira esta vida, aun no sé hacia dónde va

No sé mucho, pero sé que te amo
Eso puede ser todo lo que necesito saber

Mira estos ojos, nunca han visto lo que importa
Mira estos sueños, tan golpeados y vapuleados

No sé mucho, pero sé que te amo
Eso puede ser todo lo que necesito saber

Tantas preguntas aun sin respuesta
Tanto que no he superado
Y cuando te siento cerca de mí, a veces veo tan claro
La única verdad que conoceré jamás somos tú y yo

Mira a este hombre, bendito de inspiración
Mira esta alma, aún buscando salvación

No sé mucho, pero sé que te amo
Eso puede ser todo lo que necesito saber
No sé mucho, pero sé que te amo
Y eso puede ser todo lo que hay por saber...

("Don't know much", de Linda Ronstadt. La canción en sí no me gusta mucho, pero la letra vino como anillo al dedo hoy.)