martes, septiembre 25, 2007

Namárië


Cuando el oscuro bosque se puso ante mí
Y todos los senderos estaban cubiertos de maleza

Cuando los sacerdotes del orgullo dijeron

"No hay otro camino"
Labré las penas de piedra


No creí porque no podía ver
Aunque viniste a mi en la noche
Cuando el alba parecía perdida para siempre

Me mostraste tu amor
En la luz de las estrellas

Envía tus ojos al océano
Envía tu alma al mar
Cuando la oscura noche parezca interminable
Por favor, recuérdame

Entonces, la montaña se alzó ante mi
Junto al profundo pozo del deseo
Desde la fuente del Perdón,
Más allá del hielo y el fuego

Envía tus ojos al océano
Envía tu alma al mar
Cuando la oscura noche parezca interminable

Por favor, recuérdame

Aunque compartimos este humilde camino, solos

Cuan frágil es el corazón
Oh, dad a estos pies de arcilla alas para volar,
Para tocar el rostro de las estrellas

Inspirad vida a este débil corazón
Levantad este mortal velo de miedo

Tomad estas esperanzas ajadas, grabadas con lágrimas

Nos alzaremos por sobre estas preocupaciones terrenas


Envía tus ojos al océano
Envía tu alma al mar
Cuando la oscura noche parezca interminable
Por favor, recuérdame
Por favor, recuérdame

("Dante's Prayer", Loreena McKennit)


Me voy. Me despido. Y vuelvo pronto.
Namárië, dijeron por ahí. Namárië, Beren, que no necesitas que te coma la mano un lobo para serlo. Bzz.

domingo, septiembre 23, 2007

DAMMIT!!

Hace mucho, mucho tiempo que no escribo nada. La verdad es que he tenido cosas que hacer y gente que ver y estaba mala mi conexión a interné, así es que por eso. Y bueno, tampoco había estado tan interesante la cosa.
Pero... (obvio, Dios existe y le CARGA aburrirse)
Me voy embarcada. En el Aquiles. Zarpamos el miércoles y no volvemos hasta quizás cuando. Y me carga, porque ya quiero dejar de andar de allá para acá. Aunque Santiago sea un asco, espero con ansias que llegue el día de vivir allá, estable, al menos por tres años.
Y justo ahora que las cosas iban tan bien. Justo ahora, que he bajado de peso y me siento un poco más segura de mi misma. Justo ahora, la suma de todos los miedos. Irme, lejos, otra vez. Y peor que antes, porque ni siquiera tendré internet o teléfono a diario. O sea, a lo mejor ni siquiera me entero y vuelvo y está el desastre otra vez... en todo caso, me ahorraría de leerlo en otro blog...
Mejor no pensar más. Pero me carga, me carga y me re-carga. Quiero no irme.
Para rematar las cosas, tengo amigdalitis. Pasé la noche con tersianas y me siento pesimísimo. Y no puedo salir, estoy en cama, no puedo fumar, me duelen las articulaciones y me gané una dosis de sódica/benzatina ahora y otra más en la noche. Porque me tengo que mejorar. Porque zarpamos el miércoles...
Maldito mundo.