martes, abril 24, 2007

C-4: Combat Casualty Care Course... o Como Cansarse Con Cuática



La semana pasada... uf.
Pocas cosas se esperan con tantas ansias (no me incluyo entre los ansiosos), se preparan con tanto ahínco y generan tanta tribulación como el curso C-4. Cuidado de Heridos en Combate.
Camillaje manual. Transporte de heridos en camilla. Navegación terrestre. Patrullaje táctico, triage en trincheras, botes de goma, disparos, bombas de ruido, humo, calor y tierra ¡Qué manera de comer tierra, por Dios!
Yo lo hice el 2004. Después, de nuevo pero en gringolandia, a principios del año pasado. Ahora, por segunda vez, como instructor de patrulla. Es decir, a donde la patrulla iba, yo iba. Todos los cansancios compartidos. Este año, incluso, le llevó pernoctada en el campo de entrenamiento. Y, más encima (porque Dios tiene un humor enfermo y cañas pésimas), me resfrié un día antes de que empezara el curso. Además de tierra y sudor, mocos.
Pero es entretenido. Siempre es entretenido. Como regalo sorpresa, mi patrulla resultó ser la mejor del curso y mi amigo Cristián (instructor jefe de la susodicha patrulla), mejor jefe de patrulla.
En general, uno se siente haciendo aquello para lo cual decidió usar uniforme. Nada de policlínicos eternos, nada de pacientes octogenarios en camas que ya tienen marcado el cuerpo en el colchón, nada de enfermeras mandonas ni ajustes idiotas de electrolitos en el suero. Todo simple: vive o se muere, párele el sangrado, sáquelo rápido. Corra, agáchese, vigile el perímetro.
Pero cansa. Cansa como nada que me haya tocado hacer. Noches de cuatro horas de sueño, a veces tres, a veces ninguna. Días de quince, dieciséis o hasta veinte horas.
Tal vez (sólo tal vez), lo echaré de menos durante los tres años de beca.

En otras noticias, mi madre anda de viaje otra vez. En Washington, D.C.
El Jueves nos pasan revista en la Base. Así es que andan todos mis enfermeros urgidos revisando papeles varios y pasándomelos para firmas ultra atrasadas.
Y yo que tengo que preparar clases, instaurar un sistema nuevo de atención a pacientes, lograr que funcione el programa de Vida Saludable en el complejo aeronaval y empezar con la certificación aeromédica la semana que viene... la animación suspendida parece una excelente alternativa en este minuto.

Pero hay un hombre que me quiere. Y que es feliz porque lo quiero. Y eso es todo lo que importa, todo lo que es bueno y mi más grande descanso.