martes, enero 01, 2008

Otro año


Año nuevo. Arbitrario, como todo en la vida, pero en fin. Sería raro que lleváramos un solo año con billones de meses, sobre todo porque ya estaríamos en un mes llamado "Haptrigósido" o algo así (no, no creo en la inventiva humana... y la palabra no existe, ya la busqué en la RAE).
En todo caso, no lo pasé mal. Y hubo buenas señales que, supongo, auguran que los días que vienen no serán peores que los que pasaron. Año nuevo o no, con o sin significado, hoy es mejor que ayer, al menos para mi.
Como se supone que estamos partiendo recién, todo de nuevo, voy a cantar (en sus mentes, queridos lectores, en sus mentes...) la canción que llevaba en el alma cuando empecé este blog y que es una suerte de himno personal a la esperanza de que las cosas irán bien.

The book of Love is long and boring
No one can lift the damned thing
It's full of charts, and facts and figures

And instructions for dancing

But I

I love it when you read to me

And you

You can read me anything

The book of Love has music in it

In fact, that's where music comes from

Some of it is just transcendental

Some of it is just really dumb

But I
I love it when you sing to me

And you

You can sing me anything

The book of Love is long and boring

And written very long ago

It's full of flowers and hert-shaped boxes

And things we're all too young to know

But I

I love it when you give me things

And you

You ought to give me wedding rings

I

I love it when you give me things

And you

You ought to give me wedding rings


La canción original es de un grupo llamado "The Magnetic Fields", en caso de que quieran escucharla. Hay otra versión de Peter Gabriel, que se usó en una película con Richard Gere y la J-Lo. Todavía no decido cual me gusta más.
Espero que, for what it's worth, este año "nuevo" sea mejor para todos, en todos los sentidos necesarios, que el que ya pasó. Si no lo es, don't hate the player, hate the game. De hecho, ni siquiera odien el juego. Escupan al inventor del juego, por ganador, picota, cañaño, obtuso, omnipotente y con pésimo sentido del humor... a El no le va a importar, porque con eso se mantiene entretenido.

jueves, diciembre 27, 2007

Cosas




A veces, las manos todo lo saben y todo lo pueden
A veces, la confianza se deposita en esas manos porque sí
A veces, el alma se carga de cargas que las manos no pueden sostener
Esta alma, al menos...

La vida no es aquello a lo que nos enfrentamos; es el enfrentamiento mismo
Es azotarse, una y otra vez, contra las mismas murallas (chinas?) de piedra
Hasta que aparecen grietas
Y sonreimos
Los mejores y los peores, sonreimos

Hay un Dios Todopoderoso, Omnisciente y Eterno
Lo sé porque le he visto en miles de ojos
Lo sé porque no me ha dejado ir
Espero que me deje ir
y no muy tarde



Espero que no espere que yo dure para siempre
Porque así no se puede durar para siempre
Cuando el alma se carga de cargas y se cansa

Y el que sabe entender, que entienda y le aproveche
El que no quiere entender, que se quede ciego y sordo y mudo
Y no vea la Luz, esa que a veces brilla desde mis ojos para otros
Pero que no es ni ha sido nunca mía

Rage, rage against the dying of the light!
Will my raging be enough?
Or will I go gentle into that good night?

Y eso, señores, es lo que pasa por la mente de uno a veinticuatro horas de cambiar de folio. Y estos son los momentos en que a uno debiera permitírsele des-cumplir años.

martes, septiembre 25, 2007

Namárië


Cuando el oscuro bosque se puso ante mí
Y todos los senderos estaban cubiertos de maleza

Cuando los sacerdotes del orgullo dijeron

"No hay otro camino"
Labré las penas de piedra


No creí porque no podía ver
Aunque viniste a mi en la noche
Cuando el alba parecía perdida para siempre

Me mostraste tu amor
En la luz de las estrellas

Envía tus ojos al océano
Envía tu alma al mar
Cuando la oscura noche parezca interminable
Por favor, recuérdame

Entonces, la montaña se alzó ante mi
Junto al profundo pozo del deseo
Desde la fuente del Perdón,
Más allá del hielo y el fuego

Envía tus ojos al océano
Envía tu alma al mar
Cuando la oscura noche parezca interminable

Por favor, recuérdame

Aunque compartimos este humilde camino, solos

Cuan frágil es el corazón
Oh, dad a estos pies de arcilla alas para volar,
Para tocar el rostro de las estrellas

Inspirad vida a este débil corazón
Levantad este mortal velo de miedo

Tomad estas esperanzas ajadas, grabadas con lágrimas

Nos alzaremos por sobre estas preocupaciones terrenas


Envía tus ojos al océano
Envía tu alma al mar
Cuando la oscura noche parezca interminable
Por favor, recuérdame
Por favor, recuérdame

("Dante's Prayer", Loreena McKennit)


Me voy. Me despido. Y vuelvo pronto.
Namárië, dijeron por ahí. Namárië, Beren, que no necesitas que te coma la mano un lobo para serlo. Bzz.

domingo, septiembre 23, 2007

DAMMIT!!

Hace mucho, mucho tiempo que no escribo nada. La verdad es que he tenido cosas que hacer y gente que ver y estaba mala mi conexión a interné, así es que por eso. Y bueno, tampoco había estado tan interesante la cosa.
Pero... (obvio, Dios existe y le CARGA aburrirse)
Me voy embarcada. En el Aquiles. Zarpamos el miércoles y no volvemos hasta quizás cuando. Y me carga, porque ya quiero dejar de andar de allá para acá. Aunque Santiago sea un asco, espero con ansias que llegue el día de vivir allá, estable, al menos por tres años.
Y justo ahora que las cosas iban tan bien. Justo ahora, que he bajado de peso y me siento un poco más segura de mi misma. Justo ahora, la suma de todos los miedos. Irme, lejos, otra vez. Y peor que antes, porque ni siquiera tendré internet o teléfono a diario. O sea, a lo mejor ni siquiera me entero y vuelvo y está el desastre otra vez... en todo caso, me ahorraría de leerlo en otro blog...
Mejor no pensar más. Pero me carga, me carga y me re-carga. Quiero no irme.
Para rematar las cosas, tengo amigdalitis. Pasé la noche con tersianas y me siento pesimísimo. Y no puedo salir, estoy en cama, no puedo fumar, me duelen las articulaciones y me gané una dosis de sódica/benzatina ahora y otra más en la noche. Porque me tengo que mejorar. Porque zarpamos el miércoles...
Maldito mundo.

viernes, agosto 10, 2007

Preocupaciones

Mucho tiempo sin escribir... ha habido mucho que hacer.
Hoy se me murió una paciente, mamá de un cabo que trabaja en la Base. Mejor por ella, estaba muy requetecontra mal. Anoche me llamaron varias veces los familiares, preocupados y angustiados por cómo iba evolucionando todo. En una de las llamadas, acercaron el teléfono a la señora H., para que yo escuchara los ruidos que hacía al respirar. Y escuché. Es un sonido que me había tocado escuchar sólo una vez antes (por gracia de Dios, casi nunca me ha tocado que se me muera gente. La única otra vez fue mi madrina, la tía Elba, hacedora de todas mis tortas de cumpleaños hasta los 4 años), pero lo reconocí de inmediato. Es muy raro esto de saber, saber a ciencia cierta, incluso por teléfono, que la vida se le está arrancando a alguien. Pero sirve, al menos, para disipar un poco las aprensiones de la familia. "No se asusten", les dije, "es lo que ya les había comentado, de que la respiración le va a fallar de a poco y, en algún momento, se va a parar". Y así no más fue. A las diez de la mañana de hoy. Y fui, hice el certificado de defunción, pedí que me avisaran por el funeral. Y ahora escribo, después de mucho tiempo.
A veces, dudo. De mi elección de especialidad. A veces pienso que podría hacer más al lado de las camas de los enfermos que frente al microscopio o la mesa de autopsias. Pero entonces recuerdo el desgaste que significa cuidar de un enfermo. Al menos para mi, porque no puedo (jamás he podido) "desconectarme". Salir de la casa del paciente y olvidar que existe, olvidar los problemas que vive su familia, los dolores, los hedores, las incomodidades. Me los llevo. Pienso en ellos, pienso en qué más hacer para ayudarlos, en cómo distribuir mejor mi tiempo para estar con ellos... no puedo. No puedo elegir vivir así.
Pero dudo...


En fin. Encontré una página joyas Art Nouveau. Hay un par (tal vez un par de pares) de cosas notabilísimas. He notado, eso sí, que al menos en cuanto a los anillos, prefiero el Art Deco.

http://www.adin.be/en/sh_display_2x10.asp?ArtLS=2

Y creo que eso es todo. Salvo otras complicaciones que no son tema para este blog.

domingo, junio 24, 2007

Medicina inútil...


Mis manos.
Mis manos en tu frente, midiendo la temperatura.
Mis manos sosteniendo una linterna, para ver tu garganta.
Mis manos, remojando paños para poner, con cuidado, sobre tu cuello y tu torso desnudo.
Mis manos que tiemblan ante la sola idea de producirte dolor.
Cada gemido febril arranca otro, silente, de mi corazón. Pero ¿qué hacer, si no? ¿qué, si la fiebre te envuelve y te cansa?
He aprendido tantas cosas sobre cómo funcionan y dejan de funcionar los cuerpos... pero cuando se trata del tuyo, me muero de miedo. El tuyo no debiera fallar, nunca. Lo que sé no debiera tener que usarlo contigo...
No me gusta verte enfermo. No me gusta saber que tus músculos están cansados por los escalofríos. No me gusta saber que un sudor malsano ha empapado tus ropas, que el frío te causa dolor y el calor te incomoda. No me gusta ver tus labios resecos y saber que no me dejarás besarlos por miedo al contagio. No me gusta sentir tus músculos hechos un nudo, que no puedo deshacer por falta de tiempo y espacio.
Y a pesar de todo, sonríes. Y cada pequeño bienestar, lo atribuyes a mi. Como si yo hubiera hecho algún tipo de magia antigua y extraña. Y yo no sé más que lo que sé... lo que ocurre, molécula a molécula, con tu enfermedad. Y sé que demorará tres o cuatro días. Y sé que, mañana o pasado, estarás de nuevo en pie, fuerte y radiante, como siempre. Mas temo. Siempre temo. Porque, con todo lo médico que puedo ser, no soy más que una mujer asustada y débil cuando te veo enfermo.
Y mis manos no sirven para diagnosticar nada en tí. Lo único que buscan es darte alivio.
Lo siento, amor mío... pero para tí no soy más que la mujer que sufre si tú sufres. Y que sólo sonríe cuando tú sonríes.
Came in from a rainy Thursday
On the avenue
Thought I heard you talking softly

I turned on the lights, the TV
And the radio
Still I can't escape the ghost of you

What has happened to it all?
Crazy, some are saying
Where is the life that I recognize?
Gone away

But I won't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive

Passion or coincidence
Once prompted you to say
"Pride will tear us both apart"
Well now pride's gone out the window
Cross the rooftops
Run away
Left me in the vacuum of my heart

What is happening to me?
Crazy, some'd say
Where is my friend when I need you most?
Gone away

But I won't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive

Papers in the roadside
Tell of suffering and greed
Here today, forgot tomorrow
Oh, here besides the news
Of holy war and holy need
Ours is just a little sorrowed talk

And I don't cry for yesterday
There's an ordinary world
Somehow I have to find
And as I try to make my way
To the ordinary world
I will learn to survive

Every one
Is my world, I will learn to survive
Any one
Is my world, I will learn to survive
Any one
Is my world
Every one
Is my world

De cosas que pasan. De mundos alternativos que pudieron ser, pero nunca fueron. Un alto en el camino, no más. El mundo que es, es. Y es bueno, gracias a Dios, así es que no cuesta caminar por él ni sobrevivir. Sobrevivir no es la palabra, la verdad. La frase es vivirlo por completo, porque es una maravilla.

jueves, junio 07, 2007

Ella



Salgo al patio a fumarme un cigarro, o dos, o tres y ahí está ella. Mi pobre viejita, tomando el sol porque sus huesos cansados no resisten mucho.
Me ve llegar y se levanta, con dificultad. Casi se ve el dolor en sus ojitos de almendra. Cojea, pero me saluda igual que hace años, cuando era chiquita y corría y saltaba detrás de las abejas en el jardín. Apoya su cabeza en mis rodillas y me pide (más bien, exige), en silencio, cariño. Le rasco la cabeza, las orejas, el cuello. Y me mira, cansada pero tranquila. Como diciendo "No te preocupes, dos-pies... soy feliz con esto. Soy feliz con sólo escucharte".
Duerme adentro, ahora. En un cojín con estampado de patitas de perro. Le doy sus remedios todos los días, pero sé que no van a servir de mucho.
A veces, cuando salen las otras dos, trata de jugar. Trota un poco, pero sus patas traseras fallan y se cae. Le cuesta levantarse, le cuesta hasta rascarse la guata... y se me llenan los ojos de lágrimas. Pero ella me mira (juraría que sonríe), mueve la cola con pereza casi coqueta y me dice "Te quiero, dos-pies. Y mientras tú me quieras, nada duele demasiado como para no correr a recibirte".
La abrazo y descanso el alma. En su olor a perro anciano, entre sus pelos medio tiesos, con su hocico en mi hombro. Me ha acompañado en las buenas y en las malas. Pero ella no sabe que ha habido malas. Para ella, todo el tiempo es bueno. Incluso este. Incluso el que viene.
Cuando se vaya... mejor no pensarlo.
Mejor acordarse de ella, ladrando feliz, corriendo por el jardín detrás de las abejas. De ella, lamiendo y mimando a su primer y único cachorro. De ella escondiéndose de Jaime. De ella echada, como una esfinge, cuidando la casa de los suyos.
Ella. Mi niña, mi preciosa mujercita... mi Diana. La mejor de los perros.

viernes, mayo 25, 2007

Alas


¡Tengo alas!
No. No soy un ángel (ja, ja), ni un vampiro, ni un hada. Pero tengo alas. Un albatros dorado en el uniforme. Y me siento feliz y orgullosa. Después de más o menos un mes de haber terminado el curso de Medicina de Aviación para oficiales, en una ceremonia sencilla pero muy bonita, con un discurso emotivo en que quedé como "hito de la historia" (sí, se rieron de mi mucho, después). La foto es del minuto en que tocaban diana para celebrar el evento. A mi, la piocha me la puso mi padre. Era lo más cool y lo menos incómodo (el almirante se rehusó a meter la mano debajo de mi solapa, cosa que me pareció tremendamente caballerosa).
Después, una vez idos los familiares, todos los oficiales especialistas nos esperaban en la cámara, para la defensa del nombre de combate y la sacada de la piocha de un vaso (con alcoholes varios). Salió todo bien, no di jugo y me aceptaron el nombre de combate (que me costó una enormidad elegir. Sorprende la escasez de nombres de combate femeninos que empiecen con "V"). Valkiria, elegí yo. Me reclamaron que se escribe con "W", pero yo tenía todo mi estudio lingüístico de respaldo, así es que quedó así. Al fin y al cabo, los escandinavos no usan la "W" como "V"...
Aparte de eso, las últimas dos semanas han sido bastante estresantes. La beca que se me viene encima, con carga de estudio y el agregado de tres años de supervivencia en Santiago. El famoso programa de Vida Sana que estamos instaurando en el complejo aeronaval. El sabotaje que mis padres intentan hacer respecto de mi situación emocional. Las ganas cada vez más grandes de vivir sola de nuevo. Las clases para mi hermano y sus amigos (más conocidos como "los aspirones" a oficiales de Sanidad). La falta de espacios, los malos recuerdos, peleas varias.
Y, muy para mi sorpresa, las cosas se están arreglando. El asunto del complejo ya casi está listo. La última batalla campal, hace dos días, aclaró muchas cosas y eliminó una serie de barreras invisibles, de las "cosas que no se hablan". Hay proyectos que tienen que salir y, ahora, voluntad para que salgan.
Me alegra todo esto. Me alegra ver que mis dioses se acuerdan de mi y le ganan en los gallitos (de repente) al famoso Omnipotente, que me tenía harta con su pésimo sentido del humor y su inmenso desdén por mis oraciones.
Caminar y no parar. Mirar siempre al frente. Mantener viva la esperanza. Y querer, sin medida.

domingo, mayo 13, 2007

Mi papá


La verdad, no puedo decir mucho. Salvo que me cayeron lágrimas cuando vi esta foto. Y me la robé, por supuesto. Nadie en mi vida es como mi padre. Y creo que lo supe desde siempre. Y el todavía me mira así.